Cambio climático y Salud humana, a propósito de la COP21

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Fuente: infosalus.com

El cambio climático representa la mayor amenaza para la salud mundial del siglo XXI, siendo esta una amenaza emergente considerable para la salud pública y modifica la manera en que debemos considerar la protección de las poblaciones vulnerables.

El informe más reciente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático confirma que hay pruebas abrumadoras de que los seres humanos están afectando al clima mundial, y destaca una amplia variedad de consecuencias para la salud humana. La variabilidad y el cambio del clima causan defunciones y enfermedades debidas a desastres naturales tales como olas de calor, inundaciones y sequías. Además, muchas enfermedades importantes son muy sensibles a los cambios de temperatura y pluviosidad. descargaEntre ellas figuranenfermedades comunes transmitidas por vectores, por ejemplo el paludismo y el dengue, pero también otras grandes causas de mortalidad tales como la malnutrición y las diarreas. El cambio climático ya está contribuyendo a la carga mundial de morbilidad y se prevé que su contribución aumentará en el futuro.

Las repercusiones del clima en la salud humana no se distribuirán uniformemente en el mundo. Las poblaciones de los países en desarrollo, en particular los pequeños Estados insulares, las zonas áridas y de alta montaña y las zonas costeras densamente pobladas se consideran especialmente vulnerables.causas de mortalidad tales como la malnutrición y las

La OMS respalda a los Estados Miembros en la protección de la salud pública frente a las repercusiones del cambio climático y representa la voz del sector sanitario en la respuesta global de las Naciones Unidas a este desafío mundial.

Los profesionales de la salud tienen el deber de velar por la salud de las generaciones presentes y futuras. Están en primera línea en la lucha para proteger a la población de los efectos del cambio climático – el aumento de las olas de calor y otros fenómenos climáticos extremos; los brotes de enfermedades infecciosas, como el paludismo (malaria), el dengue y el cólera; los efectos de la malnutrición – así como para tratar a las personas que sufren cáncer, enfermedades respiratorias y cardiovasculares, y otras enfermedades no transmisibles provocadas por la contaminación del medio ambiente.

Según estimaciones de la OMS, el cambio climático ya está provocando decenas de miles de defunciones cada año, como consecuencia de modificaciones en las características de las enfermedades, fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor e inundaciones, y la degradación de la calidad del aire, los suministros de agua y alimentos y los sistemas de abastecimiento de agua y saneamiento.

descarga.pngDeclarado el año más caluroso de la historia desde que hay registros, en 2015 los países tratarán de llegar a un acuerdo de ámbito mundial para hacer frente al cambio climático en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP-21), la cual se está celebrando en París en estos momento. Ese podría ser el acuerdo más importante del siglo en materia de salud, pues no solo ofrecerá la oportunidad de frenar el cambio climático y sus consecuencias a través de un sólido acuerdo internacional, para proteger la salud de las generaciones presentes y futuras, a parte que también permitirá promover medidas capaces de producir importantes beneficios para la salud de forma inmediata, reduciendo el costo que los sistemas sanitarios y la sociedad han de sufragar. La OMS considera que el tratado de París será un importante instrumento de salud pública que permitirá salvar vidas en todo el mundo.

La OMS estima que en 2012 unos 7 millones de personas murieron por enfermedades relacionadas con la contaminación del aire, lo que convierte ese fenómeno en el mayor riesgo para la salud medioambiental. Se prevé que entre 2030 y 2050 el cambio climático provoque otras 250.000 defunciones anuales por paludismo (malaria), diarrea, calor extremo y desnutrición. Los niños, las mujeres y los pobres de los países de bajos ingresos serán los grupos más vulnerables y afectados, lo que agravará las desigualdades en materia de salud.

Los medios para hacer frente al cambio climático son conocidos y están bien documentados, y podrían reportar importantes beneficios sanitarios. Como lo ilustra la nueva serie de la OMS s
bre cambio climático y perfiles nacionales de salud, las inversiones en el desarrollo con bajas emisiones de carbono, las energías renovables limpias y el fortalecimiento de la adaptación al cambio climático también son inversiones en salud.

La aplicación de intervenciones de eficacia demostrada orientadas a reducir las emisiones de contaminantes climáticos de corta vida tales como el hollín y el metano (por ejemplo, el establecimiento de normas más exigentes relativas a emisiones y eficiencia de los vehículos) podría salvar unos 2,4 millones de vidas cada año y reducir el calentamiento global aproximadamente en 0,5 ºC para 2050. Cabría esperar que la imposición de una tasa sobre los combustibles contaminantes destinada a compensar sus efectos sanitarios negativos permitiera reducir a la mitad el número de defunciones relacionadas con la contaminación del aire, reducir también las emisiones de dióxido de carbono en más del 20%, y recaudar unos US$ 3 billones anuales (más de la mitad de los gastos sanitarios de todos los gobiernos del mundo).

El fortalecimiento de la resiliencia de la salud ante los riesgos del cambio climático, en particular mediante medidas tales como los sistemas de alerta temprana para las olas de calor más frecuentes y graves y la protección de los servicios de agua, saneamiento e higiene contra inundaciones y sequías, aseguraría que no se desaceleren ni se pierdan los últimos progresos logrados en la lucha contra las enfermedades sensibles al clima.

Sin embargo, en las conversaciones sobre el cambio climático aún no se está prestando suficiente atención a las profundas consecuencias sanitarias.

COP21.jpgEn la preparación de la COP-21 los países han asumido importantes compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y fortalecer la adaptación al cambio climático, pero aún queda mucho por hacer. Si los países adoptasen medidas firmes para afrontar el cambio climático y al mismo tiempo protegieran y promoviesen la salud, lograrían conjuntamente no solo que el planeta se mantuviera ambientalmente intacto, sino que el aire fuera más limpio, el agua dulce y los alimentos más abundantes e inocuos y los sistemas de salud y protección social más eficaces y equitativos, y consiguientemente, las personas más sanas.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático ofrece una oportunidad para que la comunidad sanitaria se haga escuchar en las deliberaciones internacionales sobre el clima y pida a los países que se unan y se comprometan firmemente a proteger nuestro planeta y la salud de las generaciones presentes y futuras.

Datos y cifras

  • El cambio climático influye en los determinantes sociales y medioambientales de la salud,a saber, un aire limpio, agua potable, alimentos suficientes y una vivienda segura.
  • Según se prevé, entre 2030 y 2050 el cambio climático causará unas 250.000 defunciones adicionales cada año, debido a la malnutrición, el paludismo, la diarrea y el estrés calórico.
  • Se estima que el coste de los daños directos para la salud (es decir, excluyendo los costes en los sectores determinantes para la salud, como la agricultura y el agua y el saneamiento) se sitúa entre 2000 y 4000 millones de dólares (US$) de aquí a 2030.
  • Las zonas con malas infraestructuras sanitarias -que se hallan en su mayoría en los países en desarrollo- serán las menos capacitadas para prepararse ante esos cambios y responder a ellos si no reciben ayuda.
  • La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero mediante mejoras del transporte y de las elecciones en materia de alimentos y uso de la energía pueden traducirse en mejoras de la salud, en particular a través de la reducción de la contaminación atmosférica.

Cambio climático

Durante los últimos 50 años, la actividad humana, en particular el consumo de combustibles fósiles, ha liberado cantidades de CO2 y de otros gases de efecto invernadero suficientes para retener más calor en las capas inferiores de la atmósfera y alterar el clima mundial.

En los últimos 130 años el mundo se ha calentado aproximadamente 0,85 ºC. Durante los últimos 30 años cada década ha sido más cálida que cualquier década precedente desde 1850.

El nivel del mar está aumentando, los glaciares se están fundiendo y los regímenes de lluvias están cambiando. Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más intensos y frecuentes.

¿Qué repercusiones tiene el cambio climático en la salud?

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Fuente: who.int

Aunque el calentamiento mundial puede tener algunos efectos beneficiosos localizados, como una menor mortalidad en invierno en las regiones templadas y un aumento de la producción de alimentos en determinadas zonas, los efectos globales para la salud del cambio climático serán probablemente muy negativos. El cambio climático influye en los determinantes sociales y medioambientales de la salud, a saber, un aire limpio, agua potable, alimentos suficientes y una vivienda segura.

Calor extremo

Las temperaturas extremas del aire contribuyen directamente a las defunciones por enfermedades cardiovasculares y respiratorias, sobre todo entre las personas de edad avanzada. En la ola de calor que sufrió Europa en el verano de 2003, por ejemplo, se registró un exceso de mortalidad cifrado en 70.000 defunciones.

Las temperaturas altas provocan además un aumento de los niveles de ozono y de otros contaminantes del aire que agravan las enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

Los niveles de polen y otros alérgenos también son mayores en caso de calor extremo. Pueden provocar asma, dolencia que afecta a unos 300 millones de personas. Se prevé que el aumento de las temperaturas que se está produciendo aumentará esa carga.

Desastres naturales y variación de la pluviosidad

A nivel mundial, el número de desastres naturales relacionados con la meteorología se ha más que triplicado desde los años sesenta. Cada año esos desastres causan más de 60.000 muertes, sobre todo en los países en desarrollo.

El aumento del nivel del mar y unos eventos meteorológicos cada vez más intensos destruirán hogares, servicios médicos y otros servicios esenciales. Más de la mitad de la población mundial vive a menos de 60 km del mar. Muchas personas pueden verse obligadas a desplazarse, lo que acentúa a su vez el riesgo de efectos en la salud, desde trastornos mentales hasta enfermedades transmisibles.

La creciente variabilidad de las precipitaciones afectará probablemente al suministro de agua dulce, y la escasez de esta puede poner en peligro la higiene y aumentar el riesgo de enfermedades diarreicas, que cada año provocan aproximadamente 760.000 defunciones de menores de cinco años. En los casos extremos, la escasez de agua causa sequía y hambruna. Se estima que a finales del siglo XXI es probable que el cambio climático haya aumentado la frecuencia y la intensidad de las sequías a nivel regional y mundial.

También están aumentando la frecuencia y la intensidad de las inundaciones y se prevé que sigan aumentando la frecuencia y la intensidad de precipitaciones extremas a lo largo de este siglo. Estas contaminan las fuentes de agua dulce, incrementando el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua y dando lugar a criaderos de insectos portadores de enfermedades, como los mosquitos. Causan asimismo ahogamientos y lesiones físicas, daños en las viviendas y perturbaciones del suministro de servicios médicos y de salud.

El aumento de las temperaturas y la variabilidad de las lluvias reducirán probablemente la producción de alimentos básicos en muchas de las regiones más pobres. Ello aumentará la prevalencia de malnutrición y desnutrición, que actualmente causan 3,1 millones de defunciones cada año.

Distribución de las infecciones

Aedes_aegypti_CDC-GathanyLas condiciones climáticas tienen gran influencia en las enfermedades transmitidas por el agua o por los insectos, caracoles y otros animales de sangre fría.

Es probable que los cambios del clima prolonguen las estaciones de transmisión de importantes enfermedades transmitidas por vectores y alteren su distribución geográfica. Por ejemplo, se prevé una ampliación considerable de las zonas de China afectadas por la esquistosomiasis, una enfermedad transmitida por caracoles.

El paludismo depende mucho del clima. Transmitida por mosquitos del género Anopheles, el paludismo mata a casi 600 000 personas cada año, sobre todo niños africanos menores de cinco años. Los mosquitos del género Aedes, vector del dengue, son también muy sensibles a las condiciones climáticas. Los estudios al respecto llevan a pensar que es que probable que el cambio climático continúe aumentando el riesgo de transmisión del dengue.

Medición de los efectos en la salud

La medición de los efectos sanitarios del cambio climático sólo puede hacerse de forma aproximada. No obstante, en una evaluación llevada a cabo por la OMS que tiene en cuenta sólo algunas de las posibles repercusiones sanitarias, y que asume un crecimiento económico y progresos sanitarios continuados, se concluyó que según las previsiones, el cambio climático causará anualmente unas 250.000 defunciones adicionales entre 2030 y 2050; 38.000 por exposición de personas ancianas al calor; 48.000 por diarrea; 60.000 por paludismo (malaria); y 95.000 por desnutrición infantil.

¿Quiénes están en riesgo?

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Fuente: who.int

Todas las poblaciones se verán afectadas por el cambio climático, pero algunas son más vulnerables que otras. Los habitantes de los pequeños estados insulares en desarrollo y de otras regiones costeras, megalópolis y regiones montañosas y polares son especialmente vulnerables.

Los niños, en particular los de los países pobres, son una de esas poblaciones más vulnerables a los riesgos sanitarios resultantes y se verán expuestos por más tiempo a las consecuencias sanitarias. Se prevé asimismo que los efectos en la salud serán más graves en las personas mayores y las personas con diversos achaques o dolencias preexistentes.

Las zonas con infraestructuras sanitarias deficientes, la mayoría en países en desarrollo, son las que tendrán más dificultades para prepararse y responder si no reciben asistencia.

Perfiles nacionales de salud y cambio climático

Para alentar a los ministros de salud y otras instancias decisorias a que defiendan la salud en las próximas negociaciones sobre el clima, la OMS, en colaboración con la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y otros asociados, ha puesto en marcha el primer conjunto de Perfiles nacionales de salud y cambio climático para 14 países.

Dichos perfiles ofrecen información actualizada sobre los efectos presentes y futuros del cambio climático en la salud humana y las respuestas de política actuales en cada país. Además, destacan que las medidas de mitigación del cambio climático, como el cambio a fuentes de energía más limpias, el transporte público, caminar y andar en bicicleta, también pueden beneficiar la salud.

Por ejemplo, los perfiles revelan que entre 2070 y 2100, una combinación de altas emisiones de gases de efecto invernadero y baja protección expondría anualmente a 7 millones más de personas en Bangladesh a inundaciones costeras y riesgos sanitarios conexos, mientras que bajas emisiones y firmes medidas de adaptación podrían reducir ese número a 14 000. En Nigeria, la aplicación de medidas destinadas a reducir los contaminantes climáticos de vida corta podría prevenir casi 70 000 defunciones prematuras por año debidas a la contaminación del aire, a partir de 2030.

Los perfiles elaborados corresponden a: Bangladesh, Brasil, Colombia, Egipto, Etiopía, Filipinas, Ghana, Malasia, Marruecos, Nigeria, Omán, Perú, Tanzanía y Tailandia. En diciembre y a principios de 2016 se difundirán otros perfiles.

Respuesta de la OMS

Hay muchas políticas y opciones individuales que pueden reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y reportar importantes beneficios colaterales para la salud. Por ejemplo, el fomento del uso seguro del transporte público y de formas de desplazamiento activas —a pie o en bicicleta como alternativa a los vehículos privados— podría reducir las emisiones de dióxido de carbono y la carga que supone la contaminación del aire en las viviendas y la contaminación atmosférica, que cada año provocan unos 4,3 millones y 3,7 millones de defunciones, respectivamente.

En 2015, la Asamblea Mundial de la Salud aprobó un nuevo plan de trabajo de la OMS en materia de cambio climático y salud. Dicho plan incluye los aspectos siguientes:

  • Alianzas: coordinarse con otras organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y velar por que la salud esté representada adecuadamente en la agenda sobre el cambio climático.
  • Concienciación: proporcionar y difundir información sobre las amenazas que plantea el cambio climático para la salud humana y las oportunidades de fomentar la salud reduciendo las emisiones de carbono.
  • Ciencia y datos probatorios: coordinar las revisiones de la evidencia científica existente sobre la relación entre el cambio climático y la salud, y elaborar una agenda de investigación mundial.
  • Apoyo a la puesta en práctica de la respuesta de salud pública al cambio climático: ayudar a los países a crear capacidad para reducir la vulnerabilidad de la salud al cambio climático y fomentar la salud reduciendo las emisiones de carbono.

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La OMS ha apelado a la comunidad sanitaria internacional para que sume su voz al llamamiento en favor de un acuerdo sólido y eficaz en materia climática que permitirá salvar la vida de muchas personas ahora y en el futuro.

La OMS ha pedido un acuerdo sobre el cambio climático que promueva:

  • La adopción de medidas enérgicas y eficaces que permitan limitar el cambio climático y evitar riesgos inaceptables para la salud mundial.
  • El incremento de la financiación destinada a la adaptación al cambio climático, que incluya la adopción de medidas de salud pública encaminadas a reducir los riesgos derivados de los fenómenos meteorológicos extremos, las enfermedades infecciosas, la menor disponibilidad de agua y la inseguridad alimentaria.
  • La adopción de medidas que frenen el cambio climático y mejoren la salud, por ejemplo, reduciendo el número de muertes por cáncer y enfermedades respiratorias y cardiovasculares provocadas por la contaminación atmosférica (que en la actualidad superan los siete millones de personas al año).

A su vez, se compromete, y nos compromete a todos los trabajadores del sector salud a dar ejemplo del modo siguiente:

  • Concienciando a los profesionales sanitarios y a la población en su conjunto acerca de los efectos del cambio climático en la salud y respecto de los beneficios que pueden tener para esta los sistemas de baja emisión de carbono;
  • Contribuyendo a la elaboración y aplicación de medidas que limiten el cambio climático y protejan nuestros países, lugares de trabajo y comunidades;
  • Esforzándonos para reducir al mínimo el impacto medioambiental de nuestros sistemas de salud, mejorando, al mismo tiempo, los servicios sanitarios.

Referencias

  1. IPCC. Summary for Policymakers. In: Edenhofer O, R. Pichs-Madruga, Y. Sokona, E. Farahani, S. Kadner, K. Seyboth, A. Adler, I. Baum, S. Brunner, P. Eickemeier, B., Kriemann JS, S. Schlömer, C. von Stechow, T. Zwickel and J.C. Minx editors. Climate Change 2014, Mitigation of Climate Change Contribution of Working Group III to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change. Cambridge, United Kingdom and New York, NY, USA.: Cambridge University Press; 2014.
  2. Robine JM et al. Death toll exceeded 70,000 in Europe during the summer of 2003. Les Comptes Rendus/Série Biologies, 2008, 331:171–78.
  3. Zhou XN et al. Potential impact of climate change on schistosomiasis transmission in China. American Journal of Tropical Medicine and Hygiene, 2008, 78:188–194.
  4. WHO. Quantitative risk assessment of the effects of climate change on selected causes of death, 2030s and 2050s. Geneva: World Health Organization, 2014.
  5. WHO. Centro de Prensa. Cambio climático y salud. Cambio climático y salud humana – Riesgos y respuestas (Texto PDF Completo). http://www.who.int/globalchange/publications/en/Spanishsummary.pdf
  6. Cambio climático: Efectos sobre la salud. Rev. Venez. Endocrinol. Metab.  [Internet]. 2008  Jun [citado  2015  Dic  05] ;  6( 2 ): 1-2. Disponible en: http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1690-31102008000200001&lng=es.

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